miércoles, 19 de junio de 2013

Quiero a Maddie on my things...

Primero me encontré con esta foto


Y entonces tuve que seguir leyendo.

El autor de esta imagen es el fotógrafo Theron Humphrey. Durante su viaje a través de Estados Unidos, compartió días, idas y venidas con su perra Maddie, rescatada de un refugio (dato que merece el "oohhhh" de ternura solo porque somos minitas).

En este viaje descubrió una tremenda capacidad de mantener el equilibrio de Maddie. Y también, dió cuenta de lo muy fotogénica que es esa perra. Sisi, diganlo: mucho más que yo y vos que estás leyendo. Mentiiiira (verdad).

Como esas, hay tantas imágenes más igual de increíbles y tiernas. Ahora quiero el libro, más que nada por cómo se llama... Maddie on things





Para ver más acerca del proyecto y la vida de Theron y Maddie, está This Wild Idea


Y porque nunca es suficiente para nuestros amigos del norte, salió una aplicación para poner a Maddie the coonhound on your things. Brilliant!




lunes, 17 de junio de 2013

La poesía de cada uno


De chica nunca fui de esas personas que abrazaba su libro de poesías. No encontraba en ellas las historias, me solía faltar algo, un cierre, una imagen, un nudo. Me faltaban hojas y hojas para llegar a comprender a los personajes y sus sensaciones. Era más novelera...bien noventoso lo mío.

Sin embargo, como con el vino, fue un gusto aprendido. Y las lecciones vinieron de la mano de Benedetti, Whitman, una antologìa de muchos muchos años que encontré en casa de Neruda, Frost y tantos otros. Tantos otros que ahora escapan a mi memoria y que prefiero que asi sea. Porque el reencuentro cuando alguna de sus obras se cruzan en mi camino, es más que maravilloso.

Por estos días me llegó la iniciativa de "El mar de al lado" y me llevó de vuelta al disfrute de descubrir nuevas-viejas poesías.



Los voy a seguir de cerca. Y mientras, una de mi biblioteca...


LA POESÍA NO ES

La poesía no es un filtro de las cosas
ni  un raro sortilegio ni un consejo rotundo
no está obligada a dar un mensaje profundo
ni a extraer del olvido las palabras ociosas

no es aurora de fuego ni boceto de diosas
ni suele describir los vitrales del mundo
no tiene por qué ser morral de vagabundo
y sin duda no es camino de rosas

todo eso que no es ocupa larga lista
sin reglas definidas / poco convencional
más o menos un reto para el coleccionista

en cambio lo que es imprime su señal
y en el nuevo paisaje que propone el artista
la poesía asume su invento de lo real.

Mario Benedetti






domingo, 16 de junio de 2013

Algo de mi quedó en RDJ...

En tiempos de movilizaciones en el país hermano, algo de mi está en Brasil. En Bahia, en São Paulo, en RDJ, en todos esos lugares donde me hicieron sentir como en casa aunque estuviera de paso.

Hoy pienso en la energía carioca y no me alcanzan las palabras para describir la ciudad de Río de Janeiro.  Por eso, me limito a mostrar en imágenes y momentos, hasta que sea la hora de volver.

Saudade...

·Una esquina cualquiera del barrio de Ipanema·

·Praia 9·

·O Melhor Açai en Balada Mix, Ipanema·

·Venga! en Ipanema. Tapas increíbles y Estrella Damm para preparar la noche·

·Lapa 40 Graus - inexplicable·

·Escaderia de Selarón, Sta Teresa·

·Sta Teresa- Represent·

·vida·

(Fotos por MR. Please acknowledge)




miércoles, 3 de abril de 2013

En qué momento me convertí en la "Jefa"?



Nunca me había detenido a pensar en el rol del "Jefe", o más aún, en su femenino de "Jefa". No era un lugar en el que jamás me haya visualizado, ni tampoco creí que fuera a tener que ocupar ese rol tan temprano en mi carrera profesional. Incluso me choca un poco el término, no va con la generación Y.

Desde que empecé a trabajar como pasante, asistente y demás, me embanderé con una oposición ferrea a mandar mails fuera del horario laboral, o mensajes de texto relacionados a la vida de 9 a 18hs. Me prometí también que, cuando ocupara el lugar de "líder" iba a fomentar el trabajo por objetivos más allá de las horas trabajadas. Y como estas, tantas otras causas del empleado generación Y con las que me identificaba.

Critiqué a mis ex jefes por delegar tareas que creía no querían hacer ellos mismos, por no valorar las horas extras o el valor del fin de semana, por no hacer tiempo al desarrollo personal dentro del trabajo.

Pues bien, ahora me vuelven todos los planteos cual baldazo de agua fría en la cara. Ahora soy yo la que en una seguidilla de 6 días no laborables en Argentina, terminé conectándome en un café, terminando presentaciones y mandando recordatorios de dead-lines a mi equipo. Ocurrió, ahora tengo ESE rol de "líder", "guía", "referente"... jefa. Y co él vinieron los míos errores de quienes me precedieron.

Punto en contra: me atrapó el lado oscuro. Punto a favor: al menos lo reconocí...a tiempo?

Que difícil es el balance, el ser una guía para el equipo, más allá de las etiquetas de la estructura. Cómo ser amiga y a la vez tener que empujar siempre para ir más allá? Cómo poner la vara más alta sin desmotivar? O mejor aún, cómo motivar sin transmitir las propias exigencias o inseguridades?

Asumo que es un aprendizaje en el que recién me embarco, pero me planteo el desafío de seguir siendo una más, seguir haciendo el ridículo en los pasillos para sacar sonrisas en momentos de crisis. Y a la vez, mantener la seriedad para inspirar seguridad y confianza.

La responsabilidad de hacer equipo, ser parte de él, llegar a los objetivos y disfrutar el camino. Todo eso en el marco de la convivencia diaria, que idealizo como un espacio de co-creación, inspiración y contención.


Así está mi cabeza por estos días, soñando con ser capaz de ser parte de un equipo que inspire, que alcance sus metas, y que contagie sonrisas. Pero alejarme lo más posible del "bossy type".

Se puede? Algún consejo?



(imagenes via: The Office/Pinterest)




domingo, 3 de marzo de 2013

II - Cambio de rumbo




Qué es lo que estoy viviendo? Un lindo momento…

Tengo 25 años, nací en Capital Federal, dónde viví toda mi vida. Mi viejo, es de San Andrés, Gran Buenos Aires, mi vieja de Zárate, Prov. De Buenos Aires. Ambos se conocieron estudiando publicidad en los 70´s, en Argentina. Tengo un hermano, y en mi casa siempre se habló de barrio y de marketing. Con igual pasión y volumen alto de voz de ambas materias. Eso siempre: el griterío, el hablar todos juntos, la pasta y la copa de vino en la mano. Bien tanos, con primos, tíos y amigos en la casa. Eso siempre también. Y el perro, no nos olvidemos del perro que maneja el mismo volumen y la misma indignación a la hora de expresarse.

En mi casa siempre se habló de todo, de política, de religión, de nuestro país y de otros. También se habla de gestión empresarial,  de campañas publicitarias, de “valor de marca”, de “top of mind”, de personalidades del ámbito empresarial, de consumo masivo y el Super Bowl. Porque ahí se ve lo último en publicidad…por si no son del palo les cuento.

Así que cuando me recibí de Cs. de la comunicación Social en la Universidad, me pareció natural, casi orgánico continuar ese camino. Así fue que empecé a buscar trabajo en marketing, y lo encontré sin demasiada dificultad. Empresa respetada, programa de Jóvenes Profesionales, promesas de crecimiento rápido en una compañía que cotizaba en la bolsa de NY.

En ese vivir, hay una actividad que me acompañó post 18hs y marcó más que otras. Poner las manos a la obra como voluntaria me partió la cabeza. Ver que el cambio que quería en mi país, dependía en algún punto de lo que hiciera al respecto, de cuánto yo estaba dispuesta a poner en juego, eso me movilizó. De a poquito le fui dedicando cada vez más tiempo, metiéndome cada vez más en el detrás de escena de las organizaciones sociales. Y cada vez, mi pasión y conocimientos de la comunicación fueron haciendo un mismo camino con mi actividad en el tercer sector.

 De ese camino quiero hablarles.



domingo, 17 de febrero de 2013

I - Cómo volví a escribir...


"Escribí. Todo eso que te está pasando, todo lo que estás viviendo y pensando, escribilo. No es algo que viva todo el mundo.”

Así me dijo un amigo, y me inspiró profundamente. Voy a intentar poner en palabras lo que son mis días, mis desafíos en este camino que ando y que jamás pensé que caminaría. 

Denme unos días...



lunes, 11 de febrero de 2013