La mas boluda de todas, Tomando las riendas me hice la superada y comí piso. Empecé la búsqueda de trabajo después de algunas semanas turbulentas (se habrá notado por mi desaparición de cualquier tipo de espaciio público). Con mi cv calentito, calentito, me puse a mandar mails y a llenar formularios de cuanta red social o página hubiera que me pudiera ayudar. Busco agencias de PR, publicidad, empresas de medios... por ahora lo que venga vió. Abro gmail, doy vueltas y vueltas viendo qué voy a escribir, redacto una brillante "carta" de dos líneas (todo lo brillante que puede ser un "Sres. X, adjunto mi CV para futuras búsquedas), y contenta conmigo misma presiono el botón de "enviar".
Y eso hice. Solo eso. Ni adjunté el CV, ni adjunté la carta de presentación que me pedían. Brillante. Prometedora. Esta piba si que tiene futuro. ESTA PIBA SI QUE SABE DE COMUNICACIÓN. Indignada me quedé sentada mirando mi bandeja de entrada de mails. Con la cabeza en blanco, solo interrumpida por un constante "Brillante boluda eh, brillante". Pasaron algunos minutos de total inacción y decidí llamar a mi hermano, para que ahora si, fuera él el que me diga "brillante boluda, brillante". Porque para que están los hermanos mayores si no es para eso? Puro prejuicio el mío igual, porque fue de lo mas consolador. Debía tener una milanesa napolitana de La Farola en frente que no querría dejar enfriar y por eso adoptó una postura mas amorosa. Lo que fuere, se agradece.
Desde ese día no volví a mandar un CV y llego puntual a la psicoanalista. Pero ojo eh, que sigo en carrera y voy a lograr grandes cosas... algún día.
Brillante boluda. Brillante.
viernes, 19 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
...
"Entonces aprendí que el dolor era parte del juego.
No una maldición, sino algo que entraba en el sueldo
de vivir, algo que en todo caso, siempre sería insuficiente
para quitarnos la alegría."
Martín Delgado
No una maldición, sino algo que entraba en el sueldo
de vivir, algo que en todo caso, siempre sería insuficiente
para quitarnos la alegría."
Martín Delgado
domingo, 21 de febrero de 2010
Gran año por delante...
Último año de facultad. Después de pasar de la UBA, a una facultad que maneja un presupuesto similar al de un país pequeño en África. Después de 5 años de correr y preguntarme si soy de acá o de allá. Después de pasar de creer que sabía todo a pensar que no sabía nada, y de vuelta a saber todo. Después de conocer gente de toda forma y color y timbre de voz. Llega este tremendo año. El camaleón va por la licenciatura.
Primero, rendir dos finales en los próximos días. Después, hacerme de fuerzas y navegar internet en busca de contactos dispuestos a recibir mi curriculum. Luego, disfrutar de la que creo va a ser mi última semana de vacaciones como estudiante. En algún momento debería elegir una foto para mandar a concurso. Hace años que intento hacerlo pero no supero la timidez. Uno de mis grandes sueños, llenar una galería algún día. Por algo se empieza...
Capaz es mucho para un solo año, pero ya dije que me iba a animar a soñar al menos. Nada de esto es imposible, asi que basta de chachara y a hacer. Una cosa a la vez, paso por paso. Porque este es el momento. Porque es ahora que tengo que empezar a buscar becas para irme a estudiar afuera. Ejem... ese es otro punto pendiente.
Tengo 22 años, voy por uno mas. Paso de la facultad privadisima a entrenar capoeira con los pibes y después a cavar pozos para los pilotes. Paso de escuchar cómo hablan de escritores rusos o el último texto de Eco, a debatir el último escándalo de Fort o las peleas entre los capotontos que tienen demasiado tiempo libre. Paso de trabajar en el museo a bailar lambada en el boliche con más humedad de Buenos Aires.
En ese lindo equilibrio me encuentro yo. Y ese lindo equilibrio me propongo recrear el resto de mi vida. Porque yo soy una desequilibrada en medio del equilibrio. Eu sou um camaleão, acredite.
Primero, rendir dos finales en los próximos días. Después, hacerme de fuerzas y navegar internet en busca de contactos dispuestos a recibir mi curriculum. Luego, disfrutar de la que creo va a ser mi última semana de vacaciones como estudiante. En algún momento debería elegir una foto para mandar a concurso. Hace años que intento hacerlo pero no supero la timidez. Uno de mis grandes sueños, llenar una galería algún día. Por algo se empieza...
Capaz es mucho para un solo año, pero ya dije que me iba a animar a soñar al menos. Nada de esto es imposible, asi que basta de chachara y a hacer. Una cosa a la vez, paso por paso. Porque este es el momento. Porque es ahora que tengo que empezar a buscar becas para irme a estudiar afuera. Ejem... ese es otro punto pendiente.
Tengo 22 años, voy por uno mas. Paso de la facultad privadisima a entrenar capoeira con los pibes y después a cavar pozos para los pilotes. Paso de escuchar cómo hablan de escritores rusos o el último texto de Eco, a debatir el último escándalo de Fort o las peleas entre los capotontos que tienen demasiado tiempo libre. Paso de trabajar en el museo a bailar lambada en el boliche con más humedad de Buenos Aires.
En ese lindo equilibrio me encuentro yo. Y ese lindo equilibrio me propongo recrear el resto de mi vida. Porque yo soy una desequilibrada en medio del equilibrio. Eu sou um camaleão, acredite.
domingo, 7 de febrero de 2010
Colirio por favor...
Se abre Skype. Abro Messenger. Reviso Hotmail. Hago un click en Porloschicos.com. Facebook, Orkut, Twitter. Reviso Gmail. Clarín, La Nación, The New York Times, Minutouno, BBC World. Confirmo materias en el websia de la facultad. Videos en Youtube.
Tinto, tinta y chocolate.
Tinto, tinta y chocolate.
martes, 2 de febrero de 2010
Saudades do mar
A partir de hoy, mente positiva. Tuve un verano increíble, y aunque el clima diga lo contrario, terminó. El verano no es solo una estación, la boca se te haga a un lado. El verano es una actitud. Este año termino la facultad, empiezo a trabajar el doble de horas, empiezo a ahorrar. Empezamos a caminar. Fueron mis últimas vacaciones extendidas hasta próximo aviso. Un mes. Un mes de paz, de momentos, de personas mágicas. Fui de la fiesta high class a la aldea hippie en un abrir y cerrar de ojos. Camaleão.
Creo que siempre voy a preferir el morro, pero no tiene nada que ver con escaparme a la soledad, sino con descubrir los personajes que se esconden en el verde. Como me gusta despertarme sin compromisos, sin nada que HAYA que hacer. Simplemente hacer lo que se te plazca en el momento que se te plazca. Un mes de "¿y ahora?". Playa, mar, morro, açai, surf y mar. Mucho mar. No es casualidad que tenga el nombre que tengo. Soy del mar y el mar me alimenta. Aunque no como pescado. Alimenta el alma, los sentidos.
Este año empiezo con otra energía, con pensamiento positivo, con ganas de hacer. Este año tengo proyectos y sueños. Todavía están en construcción, pero tienen su lugar. Vamos por el 6 y 6 (6 meses acá, 6 meses allá), vamos por la casa en la playa, por el trabajo ideal y el novio imperfecto perfecto. Eso es lo que quiero ahora, soñar lo posible. Asi de positiva estoy. Y espero contagiarlo, porque todos nos lo merecemos.
Hoy, la estudiante de Comunicación Social, no va a leer el diario.
Nota al pie: 2 de Febrero, Salve Iemanjá. Saudades.
Creo que siempre voy a preferir el morro, pero no tiene nada que ver con escaparme a la soledad, sino con descubrir los personajes que se esconden en el verde. Como me gusta despertarme sin compromisos, sin nada que HAYA que hacer. Simplemente hacer lo que se te plazca en el momento que se te plazca. Un mes de "¿y ahora?". Playa, mar, morro, açai, surf y mar. Mucho mar. No es casualidad que tenga el nombre que tengo. Soy del mar y el mar me alimenta. Aunque no como pescado. Alimenta el alma, los sentidos.
Este año empiezo con otra energía, con pensamiento positivo, con ganas de hacer. Este año tengo proyectos y sueños. Todavía están en construcción, pero tienen su lugar. Vamos por el 6 y 6 (6 meses acá, 6 meses allá), vamos por la casa en la playa, por el trabajo ideal y el novio imperfecto perfecto. Eso es lo que quiero ahora, soñar lo posible. Asi de positiva estoy. Y espero contagiarlo, porque todos nos lo merecemos.
Hoy, la estudiante de Comunicación Social, no va a leer el diario.
Nota al pie: 2 de Febrero, Salve Iemanjá. Saudades.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Que venga el 2010 nomás, que venga...
31 de diciembre. Con todo lo que eso significa. Buenos Aires está vacía y la panza llena. Estoy escuchando Belle & Sebastian mientras se carga el capítulo 10 de Glee. Este disco me lo regaló mi primo. Era una época de mierda. Solo que nadie mas que yo se daba cuenta. Que infeliz. Tenía razones, pero las dejo en el diván.
La llegada del 2010 me hace darme cuenta de cuan bien estoy. Este año sacudió pero lindo. Balance... obligatorio. Volviendo al disco... lo tenía guardado, lleno de polvo, me estaba esperando. De casualidad volvió a mi y ahora me hace sonreír. Que loco que una melodía me haga sonreír. Y ahora viene mi profesor de radio y me dice que la música que me gusta a mi es porquería (que buena palabra). Que la boca se le haga a un lado. Yo no se de música, yo no se de corcheas y negras, aunque la gente lo de por sentado ("no tuviste música en el colegio? si corazón, pero la genia de mi profesora nos daba a escuchar Manu Chao!! La parte de la partitura nunca la escuché).
Retomando lo de mis gustos musicales. No entiendo nada mas que una nueva máxima en mi vida: es tiempo de buscar lo que me hace bien, lo que entibia. Basta de perseguir perfección, formas y reconocimiento. Ya suficiente presión me metí de pequeña hasta el pico de estrés como para que alcance para el resto de mi vida. Veamos si me puedo hacer la loca ahora. Y ser un poquito menos acomplejada y un poco mas relajada.
A escuchar música feliz, a comer chocolate, a viajar mucho, a hablar con desconocidos, a pisar el pasto, a escribir sin sentidos, a reirme a carcajadas, a tomar vino con amigos, a soñar, a hacer y deshacer y equivocarse, a volver a discos empolvados y libros sin terminar, a proponerse imposibles siempre posibles. Tinto, tinta y chocolate. Esos son mis deseos para mi gente linda en este 2010.
La llegada del 2010 me hace darme cuenta de cuan bien estoy. Este año sacudió pero lindo. Balance... obligatorio. Volviendo al disco... lo tenía guardado, lleno de polvo, me estaba esperando. De casualidad volvió a mi y ahora me hace sonreír. Que loco que una melodía me haga sonreír. Y ahora viene mi profesor de radio y me dice que la música que me gusta a mi es porquería (que buena palabra). Que la boca se le haga a un lado. Yo no se de música, yo no se de corcheas y negras, aunque la gente lo de por sentado ("no tuviste música en el colegio? si corazón, pero la genia de mi profesora nos daba a escuchar Manu Chao!! La parte de la partitura nunca la escuché).
Retomando lo de mis gustos musicales. No entiendo nada mas que una nueva máxima en mi vida: es tiempo de buscar lo que me hace bien, lo que entibia. Basta de perseguir perfección, formas y reconocimiento. Ya suficiente presión me metí de pequeña hasta el pico de estrés como para que alcance para el resto de mi vida. Veamos si me puedo hacer la loca ahora. Y ser un poquito menos acomplejada y un poco mas relajada.
A escuchar música feliz, a comer chocolate, a viajar mucho, a hablar con desconocidos, a pisar el pasto, a escribir sin sentidos, a reirme a carcajadas, a tomar vino con amigos, a soñar, a hacer y deshacer y equivocarse, a volver a discos empolvados y libros sin terminar, a proponerse imposibles siempre posibles. Tinto, tinta y chocolate. Esos son mis deseos para mi gente linda en este 2010.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Siempre odié los espirales para mosquitos
De tanto pensar, ideamos maravillosas boludeces. Dando vueltas alrededor de las cosas en espiral, la cabeza se marea tanto que las conclusiones casi casi que son desechables. Y a esto le sumamos que escuchamos. Lindo esto de escuchar. Pero no hay que olvidar que los otros, igual que una, piensan tanto, tanto que concluyen las ya mencionadas boludeces.
No quiero caer en frases hechas, pero lo hago de todas formas cuantas veces puedo. Porque el "quiero" no va de la mano del "puedo", ni el "debo". Por eso, caigo en la famosa "tomalo con pinzas". Creá una buena pinza mental, de esas que son tan difícil de conseguir en el mundo palpable. Con ella tomá la vida. La vida entera con pinzas. Porque nada es lo que parece, porque lo que pensás ahora, después de media hora de siesta muestra colores totalmente diferentes.
Y los otros van a hablar, y vos vas a escuchar, y nuevamente vas a agarrar las pinzas. Y te vas a guardar las palabras muy cuidadosamente para mas adelante. Para cuando la cabeza no esté mareada de dar vueltas en espiral, y el cuerpo no este tan caliente de pensar y pensar sobre lo mismo. En ese entonces, te vas a sentar en la mesa de la cocina, te vas a preparar unos buenos mates, vas a sacar lapiz y papel, y vas a apoyar frente tuyo todas las cosas que recolectaste en los oídos. Y vas a escupir el primer mate y todo lo que meditaste. Y con todo eso dicho, y la boca llena de bizcochitos, empezarás a pensar qué de todo está mas encaminado.
Porque nadie dice que vas a encontrar la respuesta a tus problemas, ni la llave para la felicidad, ni un morocho divino que llegue cabalgando a cambiarte el cuerito de la canilla. Simplemente vas a seguir viviendo. Simplemente vas a seguir viviendo con mas aire y menos espiral.
No quiero caer en frases hechas, pero lo hago de todas formas cuantas veces puedo. Porque el "quiero" no va de la mano del "puedo", ni el "debo". Por eso, caigo en la famosa "tomalo con pinzas". Creá una buena pinza mental, de esas que son tan difícil de conseguir en el mundo palpable. Con ella tomá la vida. La vida entera con pinzas. Porque nada es lo que parece, porque lo que pensás ahora, después de media hora de siesta muestra colores totalmente diferentes.
Y los otros van a hablar, y vos vas a escuchar, y nuevamente vas a agarrar las pinzas. Y te vas a guardar las palabras muy cuidadosamente para mas adelante. Para cuando la cabeza no esté mareada de dar vueltas en espiral, y el cuerpo no este tan caliente de pensar y pensar sobre lo mismo. En ese entonces, te vas a sentar en la mesa de la cocina, te vas a preparar unos buenos mates, vas a sacar lapiz y papel, y vas a apoyar frente tuyo todas las cosas que recolectaste en los oídos. Y vas a escupir el primer mate y todo lo que meditaste. Y con todo eso dicho, y la boca llena de bizcochitos, empezarás a pensar qué de todo está mas encaminado.
Porque nadie dice que vas a encontrar la respuesta a tus problemas, ni la llave para la felicidad, ni un morocho divino que llegue cabalgando a cambiarte el cuerito de la canilla. Simplemente vas a seguir viviendo. Simplemente vas a seguir viviendo con mas aire y menos espiral.
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